Oh, drugs

Malo
Estándar

Deseo.

Te deseo:

Que te calienten los pies en invierno, y que no sean tus calcetines.

Que te provoquen escalofríos en el Sáhara.

Jugando a los médicos en el sofá (de casa).

Que apuestes.

A perder.

Que ganes, la confianza en ti.

Que sueñes, pero no duermas.

Que tus metas corran a esconderse cada vez que te vean sobrepasarlas.

Que te quieras. Que te mimes. Que te acaricies todas las noches.

Que te despierte la luz del sol a las 10 de la mañana, en invierno.

Y que no puedas apagarla.

Que te amen como si nunca fueran a romperte.

Que te rompan, como si fueran a recomponerte.

Que te compongan melodías al oído, de madrugada.

Que te acurruques.

Que te levantes.

Que corras como si nadie te persiguiera y como si no hubiese prisa por llegar a ninguna parte.

Que pierdas el tiempo

Y que te ganes a ti mismo

Que te respetes. Que comas, que te vivas.

Que bailes en la ducha

Que cantes en la pista de baile.

Que ames los lunes.

Y que las vacaciones sean todos los días.

Que todos tus cumpleaños caigan en festivo y se acuerden todos.

Que no te importe tu cumpleaños.

Que tu despertador tenga nombre propio, y se acuerde del tuyo.

Y lo grite a los vecinos.

Que no des nada por sentado.

Que la razón siempre ande a tu lado, pero sin que te des cuenta.

Que aprendas.

Que te tropieces y no caigas,

Que dejes el paracaídas en el armario, porque no te importa caer.

Que te sostengan el paraguas al pasear

Que te mojes los días de sol

Que viajes mucho, sin moverte.

Que inventes palabras

Que te olviden las fechas, y que sean ellas las que te

marquen a ti en el calendario.

Que pongan siempre tu película favorita

En el cine

Los domingos

Y te regalen las palomitas.

Que brilles, que saltes. Que grites.

Que tú seas el regalo para las flores, el 14 de febrero.

Que cures a las medicinas.

Que los osos de peluche te necesiten para dormir.

Que los poemas te reciten

Que los girasoles se te queden mirando

Que seas.

Que te contagies de todas las risas.

Que vivas.

Que olvides.

Que no necesites regalos en Navidad, ni de aniversarios.

Que recuerdes.

Que destroces.

Que arregles.

Y que nunca te duela la cabeza. Pero te estalle el corazón.

Que las estrellas te pidan a ti el deseo.

Y que la luna te pida permiso para irse.

Que imagines.

Que aterrorices al mundo cada vez que cierras los ojos.

Y que despiertes,

Sentimientos ocultos.

Como estos.

A ti: nadie. Todo. Tú.

Wanna do you

Drugs

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