Te dejo

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Hoy por fin lo he decidido.

TE DEJO.

Ya está bien. Es la última mañana que me despierto odiándome a mí misma por haber caído de nuevo. Me muevo entre las sábanas y estás ahí. Se me revuelven las entrañas.

No soy yo: ERES TÚ. TÚ y solamente TÚ, maldito.

Otra vez me dejé embaucar y cegar por ti, sabiendo que no me hacías bien. Otra, como tantas otras veces. Me transformas. Cuando estoy contigo no soy yo. No me dejas ser yo misma.

Pero hoy lo he decidido: te dejo. Nunca más.

Me haces daño, eres tóxico. Eres peor que el mismísimo Satán. Eres el Mal. Eres todos los males.

No me controlo cuando estás conmigo. Me dicen que si me quisiera, si me respetara: no te volvería a llamar. Pero hoy sí. Hoy me voy a querer.

Esta mañana, maltrecha, me he mirado al espejo y no me ha gustado lo que haces de mí. Hoy sí. He tomado una decisión.

HOY TE DEJO. Y lo hago públicamente, para que todos lo sepan.

Ya no me haces feliz. Eres una herida con gangrena, un engaño, eres peor que pasear por el centro de Madrid en Navidades, una infección pustulenta. Eres caos, eres enfermedad.

Hoy he decidido que, finalmente,

TE DEJO,

 

 

 

 

 

 

 

 

 

JAGGER…

Jaggermeister

Jaggermeister Satán

 

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Madrid, me matas

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Mucho Madrid

No puedo con esta ciudad

…Bien muerta.

Ay. Madrid. Me matas. Pero que yo me dejo, encantada, además. Como buen domingo, soy una zombie de cerebro aturdido. Y es que invoqué al diablo el jueves, cuando dije: “sí, mañana salgo, pero de tranquis

Salir de tranquis. JA. El padre y muy señor nuestro de los Autoengaños. Nunca se sale “de tranquis” o sales o no sales. Y cuando sales, lo mejor es no tener expectativas, hacerlo con poco dinero en la cartera y con la idea de “sólo una, que yo mañana madrugo”. Ese tipo de frases sólo sirven para confabular el universo y que acabes cerrando todos los bares, bebiendo hasta las copas de los árboles, o peor, en karaoke piano bar cantando a pleno pulmón (y lo mola todo).

Esas frases las carga Satán. Pero no aprendemos; o por lo menos yo no aprendo. Porque ayer sábado volví a decir: “no, si yo hoy no salgo.ILUSA. Y cuando pude levantarme del sofá, no es que saliese, no, es que no entré…. Otra cosa que me ha traído mi nueva etapa capitalina (viviendo en la capital SIN capital) es el dejarme llevar un poco y a optimizar mis recursos. Y a aumentar mis “from lost to the river” como forma de vida.

No es que en el pueblo no saliese, no se vayan a ustedes a confundir, pero desde que vivo en Madrid, mis noches son más absurdas y divertidas. Y siempre caigo en el mismo autoengaño del “hoy no salgo” o “sólo un rato”.  De verdad que opongo un poco de resistencia (tampoco demasiada, que una es Alicantina, borracha y fina), que salir es caro, que el alcohol engorda y que mi cuenta corriente anda en números púrpura celeste… pero el universo siempre conspira en mi contra y hace que “pasen cosas” y yo acabe más saliendo que entrando.

Y qué os voy a decir yo si mis flores favoritas son las margaritas con muchos hielos.

Bébeme

Bébeme

No sé si acabaré conociendo todo Madrid o me acabará conociendo él a mí. Pero lo que sí sé es que Madrid me mata.

Y yo soy su zombie feliz.

 

 

 

(Que conste que también voy a museos, exposiciones y otros eventos culturales.)